A fines de febrero la abogada general de New York Letitia James demandó a Valve por el concepto de Cajas de Botín, al considerarlas predadoras por promover y facilitar apuestas ilegales y verlas como dañinas. Valve posteriormente, y de forma inusual, salió a defenderse al respecto, considerando que prohibir dichas cajas podría impedir su habilidad de “innovar”.
Ahora, de acuerdo con el reporte de Courthouse News Service, Valve está buscando desestimar dicha demanda. En un documento de 42 páginas enviado a la corte de New York en la noche del lunes, la compañía dice que sería una “pendiente resbaladiza” considerar las cajas de botín ilegales pues podría conllevar a que productos como juegos de cartas, juguetes de Cajita Feliz e incluso cajas de Labubu sean ilegales.
“Cada una de estas transacciones, y muchas como ellas, involucran la compra de un objeto al azar que puede venderse por dinero. Ninguna corte ha permitido criminalizar de la noche a la mañana una conducta tan común como ella. Esta corte no debería ser la primera.”
Valve continúa apuntando que a las personas “les gustan las sorpresas”. “Parte del atractivo de coleccionar objetos, desde cartas hasta cajas de cereal, es la posibilidad de abrir un paquete sellado y ser sorprendido con un objeto inusual. Ninguna legislatura o corte ha indicado que dicho acto sea una apuesta ilegal.”
En el documento, Valve critica duramente la demanda realizando una serie de preguntas: “¿Los padres pueden comprar un paquete de cartas para sus hijos? ¿Pueden las familias ir a un Chuck E. Cheese a jugar juegos por la chance de intercambiar tickets? ¿Puede un niño abrir una caja de cereal y encontrar un juguete sorpresa? Todas estas acciones y más podrían conllevar a cargos criminales bajo la interpretación de apuestas de los abogados de New York.”
Según Valve, comprar cajas de botín no es una apuesta pues el consumidor “obtiene exactamente por lo que está pagando, un skin o arma por caja misteriosa”, y que no hay riesgos ni nada “en juego”.
Los abogados del estado de New York buscan que Valve prohíba la venta de dichas cajas en ese lugar y una restitución de daños por el triple de las ganancias que la empresa ha obtenido por sus ventas. La actual economía de Counter-Strike se avalúa en 4 mil millones de dólares.







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